Después de haber pasado medio año en el mar, Nagisa recibe con los brazos abiertos a su queridísimo Issa. Esa misma mañana sus sentimientos se descontrolan y lo ve todo a su alrededor de color de rosa, razón por la que hace todo lo posible para no pensar en la próxima vez que Issa tendrá que salir a la mar.
¡He aquí la segunda parte del diario con aroma a brisa marina protagonizado por dos estudiantes de instituto que son amigos de toda la vida!