En 1984, Suehiro Maruo revolucionó el mundo del manga con su adaptación de la aterradora fábula folclórica japonesa acerca de una pobre niña atrapada dentro de un circo de los horrores.
La controvertida historia de Midori, que se mueve entre el desaliento y la esperanza, marcó un antes y un después en la carrera del autor y expandió las posibilidades gráficas del medio.