Takemoto es el primero en caer. La venganza de un Sakata cada vez más salvaje arrastra sin freno a todos sus enemigos hasta el monte Takakura. La banda de los enmascarados, tras haber perdido a uno de sus integrantes, aguarda con ansias el choque final contra los Masakado. Pero el alcalde Sunohara, ansioso de muerte y de sangre, terminará sumergido en la espesa negrura de su propia violencia. El gran drama de los oni alcanza su brutal apogeo en este cuarto volumen, donde el destino nunca cesa de girar y la venganza nunca descansa.