Algunos puntos de la capital han sido invadidos por los dioses y declarados zona de peligro. Tokinaga arriesga su vida para lograr un acuerdo entre los humanos y el dios serpiente. Por su parte, Waka, que ha jurado matar a todos los dioses, es secuestrada por el dios Volof. Poco a poco, comienza a vislumbrarse el motivo del enfrentamiento entre los dioses y el último deseo de Shion, la amiga de Waka.