Oriana muere en extrañas circunstancias junto a su novio, Vincent, pero ella regresa de la muerte con los recuerdos intactos. Si bien en esta vida Oriana encuentra de nuevo a Vincent y sigue enamorada, el muchacho no recuerda nada y la trata con frialdad. Hay una razón para ello: se ha dado cuenta de que los sentimientos de Oriana están dirigidos al Vince que conoció en su vida pasada.
Mientras tanto, las preocupaciones le pasan factura a la joven, quien pierde el conocimiento a causa de la fiebre y no deja de repetir el nombre de Vince. Al verla, Vincent toma una decisión: la mejor manera de ayudarla en esos momentos es haciéndose pasar por su antiguo amor.