El pueblo de Vermissa pide ayuda a Sherlock y a Billy al conocer el próximo ataque de McGinty y su grupo armado, los Scowreers. Con una serie de estrategias cuidadosamente estudiadas, Sherlock, Billy y los habitantes del pueblo realizan un contraataque que deja acorralados a los enemigos. Mientras tanto, William, al presentir el peligro que corre su mejor amigo, se dirige al pueblo a toda velocidad a lomos de su corcel blanco. ¡Las dos personas que continúan buscando el camino para expiar sus pecados hacen un juramento inquebrantable!