1944. Jeanne y François se encuentran accidentalmente en los calabozos de una comisaría del París ocupado. A Jeanne la ha conducido allí su militancia comunista y una denuncia anónima. A François, ladronzuelo de poca monta, lo han pillado con las manos en la masa. Ante la posibilidad de escapar juntos, unirán sus esfuerzos. Desde ese momento, sin saberlo, también unirán sus destinos.