El Esperion se ve superado por el fútbol de posesión, el estilo de juego que mejor domina su rival. Pero el que salva al equipo es... ¡Kuribayashi, el as del Esperion! Gracias a su excelente técnica, consigue reequilibrar la balanza en un abrir y cerrar de ojos. El siguiente paso es llevar a cabo el plan secreto que, desde hace tiempo, llevaba preparando su entrenador, Fukuda.