Varios miembros de la Brigada antidemonios entran en una dimensión paralela y cerrada para entrenar. El lugar, conocido como el Jardín de los melocotoneros, se convierte en el escenario de maniobras conjunto del séptimo escuadrón, con Yûki, y del octavo, cuya capitana es Varvara Pilipenko. Pero, al parecer, ¡¿esta última no puede ver ni en pintura al chico...?