Karluk vuelve a casa unos días tras pasar una temporada con su familia política, pero pronto emprende un nuevo viaje ya que Azer, ahora jefe del clan Hergal, asiste a una reunión entre los habitantes de la estepa y de las ciudades. A ambos les preocupa un enemigo común: los rusos, que siguen avanzando implacablemente por la región, amenazando su modo de vida y su supervivencia misma.