Raccoon City dejó de existir oficialmente a causa de un supuesto accidente industrial. No hubo investigación pública ni responsables. Sin embargo, con los años persistieron los rumores: hospitales colapsados, disparos en mitad de la noche y supervivientes que afirmaban haber visto a los muertos levantarse.
A finales de 1999, el periodista A. C. Peterson comenzó a recopilar los testimonios de quienes lograron escapar: policías novatos, sanitarios exhaustos y civiles atrapados en una comisaría. Sus relatos difieren en los detalles, pero coinciden en lo esencial. Todos apuntan a un mismo nombre: Umbrella.
Este volumen de 250 páginas reúne entrevistas, bocetos, notas y documentos recuperados sobre los últimos días de la ciudad. Muchos hechos no han podido verificarse y otros fueron ocultados deliberadamente.