Han pasado unos meses desde que Takeda y Arita comenzaron a compartir piso. Llevan un ritmo de vida tranquilo, se cuentan las novedades del trabajo y salen juntos en sus días libres. Sin embargo, no parecen compartir las mismas inquietudes. A Arita le incomoda no saber cómo definir su relación, mientras que Takeda disfruta de su compañía sin pensar demasiado hasta que Hinako, a quien conoce de toda la vida, le hace caer en la cuenta de algo.