Kikuhiko y Sukeroku viven juntos en condiciones de gran penuria. Pese a las dificultades que podría suponerles tal estrechez, Sukeroku va directo hacia el estrellato, alimentando las ansias de Kikuhiko (que más tarde pasaría a ser Yakumo). Por fin, llega el momento en que el propio Kikuhiko empieza a entender cómo abrirse camino con su arte. Los dos futatsume aspiran a ascender de rango y convertirse en maestros shin’uchi. Como contraparte a sus buenas perspectivas en el ámbito artístico, la relación entre Kikuhiko, Sukeroku y Miyokichi se complica por momentos.
¡La historia de Yakumo y Sukeroku llega a su momento álgido en el segundo volumen de la edición integral de esta obra monumental sobre rakugo!