Augusto, el primer emperador de Roma, muere tras cuarenta y cuatro años reinando. Su sucesor designado es su yerno Tiberio, pero la ciudad entera tiene su mirada puesta en César Germánico, apostado en Germania con sus legiones. Cuando este muere, envenenado, durante un viaje a Oriente, su viuda está dispuesta a todo para conseguir que el trono sea para uno de sus tres hijos. Mientras Tiberio se aísla en su palacio de la isla de Capri y abandona Roma a manos de su prefecto Sejano, Agripina, la hija de Germánico, crece en medio de traiciones familiares y complots políticos, y, como su hermano Calígula está
obsesionado con la idea de casarse con ella para perpetuar su linaje celestial, con solo catorce años acepta convertirse en la esposa del repugnante tribuno Lucio Enobarbo…