Todos conocemos la historia de Ulises en su largo viaje de regreso a Ítaca: su combate contra cíclopes, sirenas y dioses caprichosos, su nostalgia por el hogar perdido y su deseo de reencontrarse con su amada, Penélope. Pero quizá no hayamos prestado suficiente atención a las historias de aquellos que se quedaron atrás, en una larga espera de dos décadas.
Milo Manara, el maestro del cómic europeo, reimagina en su Odisea el gran poema de Homero desde una perspectiva inédita y profundamente humana: la de Telémaco, el hijo que creció en ausencia del héroe. En estas páginas, escuchamos el relato de las hazañas de Ulises de los labios del centauro Quirón, «cuya sabiduría solo la iguala la habilidad para tocar su arpa dorada». Y a través de esa narración, como en un espejo que cobra vida, las imágenes del mito afloran ante los ojos de Telémaco… y ante los nuestros. Manara firma así su homenaje más íntimo, ambicioso y deslumbrante al eterno clásico sobre el que no ha dejado de trabajar durante toda su vida.