Lidiya Vladimirovna Litvyak —Lili para quienes la conocieron— fue piloto de caza del Ejército Rojo, combatió en los cielos de Stalingrado y desapareció en combate con apenas 21 años. Su nombre ha llegado hasta nosotros rodeado de heroísmo, propaganda y relatos que no siempre encajan entre sí.
Lejos de construir una biografía épica al uso, “Lidya Litvyak” adopta la forma de una investigación narrativa. Un periodista, décadas después de la guerra, intenta reconstruir la figura de la piloto a partir de testimonios, recuerdos fragmentados y documentos incompletos.
Ese proceso permite cuestionar mitos muy arraigados —como el de la supuesta flor pintada en su avión— y mostrar cómo la historia oficial, la propaganda y el paso del tiempo deforman la memoria. La obra no busca imponer una verdad cerrada, sino mostrar lo difícil que es reconstruir una vida atravesada por la guerra.