Hay obras que no hablan del futuro.
Hablan del presente… adelantado unos años.
“Cuentos de un futuro imperfecto” es una de ellas.
Durante décadas, estos relatos circularon como pequeñas piezas de culto dentro de la ciencia ficción española. Historias breves, incómodas, afiladas. Fábulas negras que muchos lectores recuerdan por la sensación que dejan más que por su argumento.